JUEVES, DÍA 13
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| Vistas de la orilla oeste del río Yi. |
Nos levantamos temprano porque salimos a las 8 a.m. desde la
estación Norte dirección Luoyang- Longmen. Habíamos comprado leche
y galletas y con los sobres de café y colacao que traemos en la
mochila planteamos un desayuno rápido. El tren hasta la nueva
estación de Luoyang-Longmen (la antigua está en el centro de
Luoyang) nos lleva 1:30 h. En la misma puerta de la estación hay una
oficina dónde te venden las entradas a las cuevas y te ofrecen un
autobús gratuito que hace los escasos 4 km que hay. Importante,
desde el hotel 7 sages hasta la estación Norte hay un buen trecho,
unos 30 minutos en taxi dependiendo del tráfico (30 RMB) por lo que
conviene salir con al menos una hora de antelación. En el billete
viene indicada la puerta de entrada al andén.

Las cuevas de Longmen se encuentran a ambos lados de río Yi. Las
esculturas más importantes se encuentran en el lado oeste del río y
el recorrido comienza en este lado sentido sur y se regresa por la
orilla este sentido norte. Algunas de las imágenes son
espectaculares y es difícil imaginarse como pudieron esculpir tal
cantidad de cuevas y figuras en las paredes de estas rocas. A
nosotros nos llevó unas tres horas y media recorrerlas, teniendo en
cuenta las paradas correspondientes por el omnipresente calor y la
compañía de nuestros churumbeles. Es de suponer que el recorrido
nocturno debe ofrecer una visión distinta del lugar, pero para eso
habría que quedarse a dormir en Luoyang y nuestro tren de vuelta
salía a las 17:50 h.

Lo más curioso de la vuelta a la estación es que el tren
gratuito no existe, sólo lo tienen en los horarios en que hay tren de
llegada. La opción es coger el autobús 67, pero como tardaba mucho
y ya estábamos un poco un cansados de esperar, tomamos el 71 hasta
pasar por una avenida en la que a lo lejos se ve la estación de
tren. Cruzamos la calle y tomamos el autobús 66 que nos dejó en la
misma puerta.
Por la noche lavadora y secadora en el "hostel" y cenita ligera con
unas cervezas. La verdad es que era un sitio muy agradable.