JUEVES, DIA 6
HÁNGZHOU. Esta vez salimos de la estación central de Suzhou. Para Nanjing y Shangai lo hicimos desde Suzhou-YuanQu. El tren es un "D" que tarda 2 horas hasta la estación de Hángzhou.
Una vez allí tomamos el recién estrenado metro de la ciudad. En dos paradas te plantas en la orilla este del famoso Lago del Oeste. Y menos mal que se puede llegar en metro, porque todo lo que gira en torno al lago es un caos de trafico y gente, y plantearnos volver en autobús o taxi desde allí se nos planteaba complicado. Es un lugar muy turístico para los chinos y recorren sus orillas en bici, moto, carritos electricos,autobuses, taxis...nosotros optamos por la bici. En el propio cruce de la calle Jiefang Lu con Hubin Lu ya te encuentras puestos en los que te alquilan bicis por horas, no os olvidéis de regatear. Otra opción es hacer recorridos en barco con pequeños botes con remero o con barcazas un poco más grandes a motor, pero como os contamos, nosotros nos decantamos por las bicis.
Tomamos dirección sur haciendo pequeños descansos para beber agua y tomar alguna foto de los distintos marcos que ofrecía el lago. La diferencia entre ir en bicicleta o contratar el carrito de golf tipo bus, es que este segundo en la zona este del lago va más cerca de la orilla y no hay que pedalear ni conducir. En las pasarelas de Su y Bai se puede ir indistintamente con uno o con otro.
Al sur del lago visitamos la pagoda de Léifeng, muy llamativa por encontrase en una pequeña colina. Ofrece unas vistas inmejorables del lago y sus alrededores, además del Templo de Jincí, justo al sur de la pagoda. Además, tiene ascensor, cosa que es de agradecer.
Desde aquí llegamos a la pasarela de Su y vuelta. Teníamos ganas de comer en un restaurante de la cadena Ajisen Ramen y había uno justo donde alquilamos las bicis. Pues allí que nos fuimos, dejamos las bicis y comimos en el Ajisen Ramen esquina de Yunán Lu con Jiefang Lu. Los domplis no estaban muy allá, nos seguimos quedando con los restaurantes más tradicionales dónde comimos en Suzhou y Shangai.
| Pagoda de Léifeng |
Después de comer dimos un paseo por Hubin Lu hasta la pasarela de Bai. No dio para mucho más el día, teníamos dos horas de viaje en tren hasta Suzhou y este partía a las 18:39, así que tomamos el metro y nos plantamos en la estación de trenes de Hanzhou. Para ser una ciudad turística la estación es sorprendentemente vieja y desordenada, en los pasillos y las salas de espera se acumula la gente por donde puede (incluido el suelo) y sin ningún tipo de ventilación (el olor en nuestra sala era nauseabundo). Para colmo, el tren salió con una hora de retraso... fue una situación bastante particular.
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