miércoles, 14 de agosto de 2013


MIÉRCOLES, DÍA 12




Mezquita
Ya que nos habíamos acostado tarde, no madrugamos y decidimos desayunar en el hotel, leche y café con tostadas algo caro para ser China (108 yuanes) aunque es verdad que pedimos demasiadas tostadas (1 para cada uno y en cada plato venían 3).


Tras desayunar nos pusimos en camino hacia el barrio musulmán, una zona muy ambientada con un montón de puestos de comida y recuerdos. Es muy curioso ver como se mezclan la cultura árabe y china tanto en la calle como en las edificaciones, especialmente en la mezquita. La entrada a la mezquita vale 35 yuanes por persona y es un lugar con mucho encanto, chino y árabe a la vez que merece la pena visitar.

Mezquita


Después de la mezquita y atravesando callejuelas llenas de tiendas en las que te venden de todo (tipo zoco árabe en el que venden imitaciones y recuerdos como soldaditos de terracota o palillos chinos) fuimos camino de la torre del tambor y la torre de la campana, dos edificios similares de visita obligada en Xian. Por cierto, la iluminación nocturna les da un colorido muy particular.






Tras la visita decidimos ir a la estación del norte a comprar los billetes de tren para ir a visitar las cuevas de Luoyang Longmen al día siguiente. Con los billetes en la mano (los más caros de los que compramos en todo el viaje, 887 yuanes dos adultos y un niño) fuimos a descansar un rato al hotel y después nos dirigimos a comer algo. Esto último fue algo complicado pues nos costó entendernos bastante y en alguno de los restaurantes den los que entramos no tenían fotos de los platos.




Finalmente comimos en un pequeño restaurante lo que parecían Kebabs (pan de pita con carne mechada) y dos tipos de fideos: anchos de arroz y noodles, ambos buenísimos pero extremadamente picantes (no nos acordamos de las palabras mágicas Bu Lá que significan sin picante).
Murallas de Xian


Torre del Tambor iluminada.
Con la boca todavía ardiendo nos dirigimos en metro hacia la puerta sur de las murallas pues nos habían dicho que era donde se podían alquilar las bicis para recorrerla. Aquí sufrimos una decepción, después de pagar los 162 yuanes de la entrada (2 adultos y dos niños) no nos quisieron alquilar las bicis porque los niños eran demasiado pequeños (menores de 10 años). Así que nos dimos un breve paseo y decidimos volver a las callejuelas de las tiendas que habían despertado nuestra curiosidad por la mañana. Y ahí fue donde nos iniciamos en la habilidad del regateo y compramos dos equipaciones de fútbol para Pablo por 100 yuanes (cuando inicialmente nos pedían 120 yuanes por una).




Sería bueno aquí hacer un pequeño apunte sobre el metro. Entre 2011/13 se han inaugurado lineas de metro en muchas de las ciudades que hemos visitado (Hangzshuo, Nanjing, Suzhou, Xian) y en muchas de las guías de viajes editadas antes de estas fechas no aparecen. Es un medio de transporte rápido, barato y seguro pero es importante tener en cuenta algunas cosas. La principal es que es difícil encontrar planos físicos de la ciudad con las estaciones de metro superpuestas, y los nombres de éstas no siempre coinciden con le lugar al que vamos o la calle por la que cruzan. Por ejemplo, en Xian, la parada de metro que corresponde a la nueva estación de tren de alta velocidad se llama "Beikezhan" y hasta que lo consigues averiguar... A su favor hay que decir que todas las máquinas de compra de ticktes permiten la opción de inglés como idioma alternativo y siempre nos podemos guiar por su "pinyin" correspondiente, siempre que tengas claro dónde quieres ir.

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